Objetivos

1. Vivir el misterio de la visita de María a Isabel,

2. Ayudar a las mujeres católicas a estar más receptivas al Espíritu Santo a través
de un compromiso más profundo de sus vidas a Jesús como
Señor. Impartirse el
Espíritu Santo unas a otras por su amor, servicio, y compartiendo
las buenas
nuevas de salvación,


3. Proveer oportunidades que fomenten crecimiento en santidad, y promover la
comida de Magnificat.



Magnificat anima a mujeres católicas a crecer en Santidad a través de los siguientes medios:
    1. Oración personal diaria,

    2. Realización del amor personal de Dios Padre,

    3. Conocimiento personal y amor a Jesucristo, así como un compromiso hacia El
    cómo Señor, y estar abierta a todos sus dones,

    5. Participación frecuente en los Sacramentos de la Sagrada Eucaristía y
    Reconciliación,

    6. Estudio y lectura diaria de las Sagradas Escrituras, la Palabra de Dios,

    7. Profundo amor y lealtad por la Iglesia Católica según expresada a través de la
    autoridad de enseñanza de la Iglesia, el Papa y los obispos en comunión con él,
    quienes sirven de guías en materias de fe y moralidad,

    8. Sensibilidad a las necesidades de la Iglesia y disposición a remediar estas
    necesidades a través de los actos de misericordia corporales y espirituales,

    9. Profundo amor y devoción a María como Madre y modelo de todos los cristianos,
    especialmente de las mujeres,

    10. Aprecio por la vocación de la mujer cristiana,

    11. Reverencia por la santidad de la vida desde sus orígenes hasta su realización en
    Dios,

    12. Fomentar el trabajo de la oración intercesora, y

    13. Promover la unidad como es expresada en Efesios 4:3, “Les solicito conservar
    la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.”